El parasol tipo paraguas que se abre en segundos y se usa todos los días. Menos calor. Menos frustración. Más alivio.
No es magia: el auto sigue calentándose. La diferencia es que cuando volvés, deja de ser una tortura. Se abre como un paraguas, se guarda en su funda y listo.
Reduce la radiación directa sobre el tablero y el volante para que al volver no te queme al tacto.
Se abre y se cierra como un paraguas. Eso hace que sí lo uses todos los días (y no termine tirado en el asiento).
Cuando algo es simple, se vuelve hábito. El resultado es menos estrés cada vez que volvés al auto.
Compacto para guardarlo en la guantera/puerta/baúl sin ocupar espacio ni ensuciar.
Lo importante: no promete “auto frío”.
Lo que vas a notar es menos calor directo y un interior más tolerable al volver. Para la mayoría, eso es la diferencia entre “no lo aguanto” y “ok, puedo manejar”.
Todo lo necesario para usarlo y guardarlo bien
La clave es el ajuste. Seguí estos 2 pasos simples.
Comparación vs alternativas comunes
Práctico · Rápido · Sin frustración
Suelen terminar sin usarse
Comentarios reales centrados en uso diario y alivio
"Sin él, el volante está muy caliente al tacto. Con él, está simplemente tibio."
"Mucho mejor que los planos que acababan tirados en el asiento trasero después de tres o cuatro intentos."
"Sigue haciendo calor, pero no tanto."
Simple, rápido, sin renegar
Si te cansaste de comprar parasoles que no usás, este está pensado para lo único que importa: que lo uses todos los días.